29 de mayo de 2019

Un fuerte golpe en el brazo

Vaya día que he tenido Alex, y pensar que me desperté con toda la actitud, aunque desde el inicio no comenzó bien, pues me desperté tarde, sin embargo me apuré y salí a mi hora de la casa, tomé el metrobus y luego el pesero para llegar a la oficina, y aunque en ambos transportes encontré lugar solo me senté en el metrobus, ya que en el pesero preferí irme de pie, pero al bajar, que me doy un buen golpe en el brazo derecho Alex, hasta estrellitas vi.

Ha sido uno de esos golpes en donde sientes electricidad recorriendo tu cuerpo, mi primer instinto ha sido ponerme algo caliente, en este caso la taza de café que llevaba, pensando que mitigaría un poco el dolor, pero me creerás que no sentí ni lo caliente de la taza, ya en la oficina me puse una pomada de árnica y cuando llegó Margarita me recomendó sobarme para que no se pusiera morado, o más bien verde, y así hice Alex, pese a que me dolía bastante.

Y así transcurrió el día, entre el dolor y tratando de sacar algunas cosas, pero más que nada extrañándote bastante Alex, ha sido tremendo llegar a casa y solo decirle a tu foto lo mal que me lo he pasado, el pedirle a tu foto que me consuele no fue una buena idea, terminé llorando un poco mientras lavaba mis trastes sucios.

Hasta pensé en no ir a nadar porque cualquier movimiento que hacia me provocaba dolor, al final he ido pensando que el agua fría me ayudaría, y si lo hizo, lo malo fue que pusieron la caldera y comenzó a salir agua caliente, lo que nunca hacen lo hicieron ayer.

Pero mejoró un poco cuando dos compañeras me dieron un chocolate cada una de ellas, en broma había dicho que me debían chocolates por no ir a clases la vez pasada, de todos solo ellas cumplieron, lo que me sacó una sonrisa al final de la clase.

En casa he cenado un poco, mamá me cuenta algunos chismes pese a que no tenía ganas de hablar, y luego, mientras colocaba hielo en el golpe, me llama el ahijado diciendo que si mañana lo podía llevar a la escuela pues su tía Blanca se sintió mal y se la llevaron al hospital, por supuesto le dije que sí y, después de colgar, le marque a Cecilia para contarle lo que había pasado, lo pensé un poco al hacerlo pero preferí llamarle y no estar padeciendo sus reproches posteriores.

Así que quedo al pendiente de llevar al ahijado a su escuela, aunque para ello deba despertarme a las 5 de la mañana, ni hablar, a cumplir como madrina.

Te extraño mucho Alex, extraño tus mimos, tus palabras, extraño todo de ti… TE AMO.

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