Hoy me he despertado por una llamada, eran ya las 10 de la mañana, así que, aprovechando que me despertaron, me levanté de la cama y comencé a juntar la ropa sucia para lavar, preferí no abrir las ventanas pues hace pocos días que la señora vino a hacer la limpieza, y prefiero que dure un poco más limpia, sobre todo los pisos, ya vez como me gusta caminar sin calcetas, pues aprovecho.
Mientras desayunaba lavé la primera tanda de ropa, una sábana, las fundas, servilletas y la toalla que uso para ir a nadar, cuando la saque y puse mi ropa sucia me animé a poner la toalla en una cubeta con cloro para que se le quitara lo percudido, y seguí lavando.
Bajé, terminé de desayunar, lavé los trastes y, justo cuando subí, me di cuenta que solo había puesto sal, bicarbonato y vinagre a la ropa, se me olvidó el jabón, así que lo puse en la lavadora y verifique la toalla, como aún no vi que se le quitara lo amarillo, que le hecho otro chorrito de cloro, y bajé a bañarme y recoger lo poco tirado que tenía en la sala.
Subí, le puse otro ciclo a la ropa, le puse lo que recién me había quitado y, de nuevo, revisé la toalla, y nada, no había cambiado Alex, así que un chorrito más de cloro para dejarla un rato más. Fue hasta que comencé a tender la ropa que me di cuenta el daño que había causado, la toalla se despintó toda Alex, y aún continuaba un poco amarilla, ni hablar, creo que será un buen trapeador o trapos para la cocina. No niego que me puse triste, pero ya ni para que llorar Alex, aunque siéndote sincera ya pensaba en cambiarla pues no me secaba del todo y terminaba muy mojada, pero para que le hago, la eché a perder.
Por la tarde he acompañado al ahijado a ver el tema de su línea telefónica, en teoría sería algo simple, pero no lo fue Alex, te cuento a detalle, tuvimos que correr para agarrar el trolebús, de ahí fuimos al establecimiento, se anotó el ahijado pero solo puso su nombre (llamada de atención 1), luego esperamos y mientras lo hacíamos me dice: “Ese es el celular que mi mamá me quiere comprar” (en la primera oportunidad le hice ver que no era el que su mamá le quería comprar, más bien era el que él le había pedido), luego como vi que atendían a otras personas me molesté y reclamé, no sé cómo levanté la voz pero todos se quedaron callados, a los 10 minutos nos atendieron y ahí, me di cuenta de lo que habían hecho.
Fueron a cancelar el plan, pero no solicitaron la portabilidad, así que perdieron el número, además está a nombre de la comadre, por lo que cualquier cosa debía ser solicitado por ella (error mío), así que bueno, mientras nos regresábamos a la casa le hice ver algunas cosas al ahijado, entre ellas que ya no es un niño, que debe ser responsable y sobre todo, su falta de curiosidad, que lo hace depender de los demás.
No se Alex, ojalá estuvieras acá para orientarlo, pero es que su mamá lo está sobreprotegiendo demasiado y cuando se lo hago notar se enoja, así que he dejado de hacerlo, espero no estar metiendo la pata, pero me desespera que sea así.
Termino el día entre molesta, preocupada y con dolor de dientes, creo que voy a tener que ir de nuevo al dentista para que me quiten ese braket de la última muela, me está doliendo mucho, sobre todo en una de las tantas operaciones que tengo, no sé qué hacer.
Alex… ven ya por mí… TE AMO.
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