18 de mayo de 2019

El ajo negro

Hoy ha sido un día en los cuales hace demasiado calor Alex, creo que ni a ti te hubiera gustado, con decirte que me he ido a casa de mamá sin suéter, apenas me levanté y salí de casa, sentí el calor del día, justo cuando iba pasando por la casa de la comadre me la topé dando indicaciones a unos chicos, al final terminé haciéndolo yo pues no se ubicó del todo, y eso que tiene toda su vida viviendo ahí, pero bueno.

Una vez en casa de mamá le he dado sus cosas, desayuné y nos fuimos al rodante para comprar un poco de fruta, más que nada íbamos buscando los duraznos de la vez pasada y, quizá, un poco de sandía, aunque terminamos comprando algunas cosas más, y como siempre, volví bastante cargada a casa, hasta el señor de la pesera me dijo que siempre ando cargada.

Ya en casa, y habiendo guardado las cosas en el refrigerador, fui por el ahijado para que me acompañara al rodante y comprar mis tan buscados huevos de 2 yemas, para mi mala suerte no llevó el señor, pero ya sabrás, como siempre la mujer tapando al hombre, y mientras el señor me decía una versión, su señora me decía otra, al final pues no llevaron huevos y ya, no había que disculparse tanto y con escusas bobas.

Caminamos todo el rodante para buscar el famoso ajo negro, hasta fuimos al centro comercial, donde si lo encontramos pero un poco caro, ha sido de regreso cuando dimos con una señora que vendía, el mismo que estaba en la tienda por 120 pesos, el frasco por 80 pesos, así que ahorre 40 pesos y bueno, ahora a probarlo Alex, según me ayuda para el sistema inmunológico, colesterol y otras tantas cosas más, hasta para lo estreñido, así que solo me queda probar y ver qué tan efectivo es.

Es ajo se lo recomendó a mi mamá su comadre, según cuentan hace días fueron unos chicos de Chapingo y llevaron varias cosas, entre ellas el ajo negro, según porque su esposo anda muy estreñido por tantas medicinas que toma para sus convulsiones, y si le ha funcionado, ella me dijo y comencé a investigar así que, no está de menos probar Alex, lo más que puedo perder es dinero, aunque espero me ayude pues tiene varios beneficios, algunos de ellos muy buenos para mí.

Volvimos a casa, no sin antes pasar por un helado, dejé al ahijado en su casa y me encamine a la casa, vaya que estuvo haciendo mucho calor, terminé por darme un buen baño para poder descansar, y mira que no me hacía falta, pero al final me sentí bastante pegajosa.

Termino el día cenando, tomándome una pastilla de ajo negro y comiendo un poco de frambuesas, que pude comprar en el rodante por 35 pesos la canastita, ojalá no me hayan visto la cara y en pocos días encuentre las frambuesas podridas.

Un día menos Alex… me haces tanta falta… TE AMO.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario